Declaración FIPU

“Nuestra única arma será la palabra”: Timoleón Jiménez

La firma del acuerdo final nos abre la puerta al logro de la ratificación con el convencimiento para el voto del “sí”.

¡Sí se pudo! Se oía constantemente en el lugar, y tienen razón, pudimos. Muchos pensaron que no vivirían para verlo, otros lo soñaron como una quimera; ahora el reto es aterrizarlo, materializarlo y hacerlo realidad.
FIPU PRESS

El discurso de Timoleón, con ocasión de la firma del acuerdo final entre el Gobierno y la guerrilla de las FARC, derrotó cualquier argumento infundado de la oposición al acuerdo de paz, esa agenda instalada de duda sobre el perdón y la dejación de armas queda sin fundamento, ante el compromiso de una guerrilla que demostró control en tropas en el cese de hostilidades, y como el mismo presidente Santos lo afirmó en su discurso: “reconozco que fueron dignos negociadores en la mesa de conversaciones, y que trabajaron con seriedad y voluntad, sin las cuales hubiera sido imposible llegar a este momento.”

El Jefe de las FARC-EP, dijo: “Ofrezco perdón a todas las víctimas del conflicto por todo el dolor que hayamos podido causar en esta guerra”. En ese momento, los aplausos inundaron el Centro de Convenciones de Cartagena.

Ver también: Todo sobre la X Conferencia de las FARC

Sobre el Presidente Juan Manuel Santos, Timoleón afirmó: “Santos, un valeroso interlocutor capaz de sortear con entereza las presiones y provocaciones de los sectores belicistas, le reconocimos su voluntad por suscribir este acuerdo”.

Estos momentos emotivos, son únicos en nuestra patria, comprometen más aún la necesidad de empezar a construir un país diferente, en especial para los menos favorecidos.

El día de la firma

Fui invitada por presidencia al evento. Aproveché esa oportunidad para registrar éste momento histórico, muchas fotos y entrevistas (que poco a poco iremos publicando en FIPU PRESS) quedan plasmadas en mi memoria, en el día que denominé “el mejor día de mi vida”.

Mientras caminaba al centro de convenciones de Cartagena desde un edificio nos gritaban groserías, no era un edificio de un estrato alto, era un sitio popular a mi parecer. Asimismo un afro que vendía en la calle nos dijo “vayan a la mentira más grande del mundo”. La cuestión que reflexiono es ¿en qué momento perdimos a esos pobres?, y ¿en qué momento la clase media consideró importante la paz, mucho más que los pobres que sufren la guerra?

La firma del acuerdo final nos abre la puerta, primero al logro de la ratificación con el convencimiento para el voto del “sí”, convencimiento que debe darse desde los argumentos y la razón y no las discusiones viscerales que nos polarizan y nos llenan más de resentimiento.

La campaña del no, con mentiras y montajes digitales, recorre los sectores populares y gana espacios, aun así el “sí” avanza y Colombia festejó la firma de la paz. El Gobierno y las FARC en sus discursos dieron una avanzada importante a la campaña, la honestidad del discurso de Santos, y el perdón pedido por Timoleón son acciones válidas en las construcción de la paz y argumentos que se pueden usar en los próximos pocos días antes de las elecciones.

Diversas personalidades acompañaron el evento de firma del acuerdo. Me llamó mucho la atención la presencia de actores, son ellos los creadores del “performance” de nuestra identidad, quienes nos interpretan en los guiones de nuestras realidades reflejadas en “la tele” o el teatro, sensibles a la causa de la paz.

Fueron destacados líderes de víctimas y defensores de derechos humanos, nosotros tuvimos representación en el sitio, así como un homenaje de Santos a aquellos defensores de derechos humanos caídos en el conflicto por defender la integridad de los ciudadanos.

¡Sí se pudo! Se oía constantemente en el lugar, y tienen razón, pudimos. Muchos pensaron que no vivirían para verlo, otros lo soñaron como una quimera; ahora el reto es aterrizarlo, materializarlo y hacerlo realidad. Probamos la miel de la paz, ahora vamos a transformar la energía de ella para construir un nuevo país, donde cabemos todos.

Lo curioso

En el twitter decían, que el mundo estaba cambiando, mientras Timoleón Jiménez daba un discurso ante el presidente la ONU, a Uribe le “echaron” el ESMAD por formar motín.

El mundo cambia, y el ingreso a la democracia abierta de las FARC, da alegría, muestra un escenario rico para que los ciudadanos empecemos a aprender a votar por convicción y no por 50 mil el día de las elecciones.

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