Declaración FIPU

“Hay una realidad que el mundo desconoce por completo, la realidad guerrillera”: Alexandra Nariño

¿“Hacerme" colombiana? Creo que los muchachos ya me convirtieron en una, durante todos estos años en la selva.

¿"Hacerme" colombiana? Creo que los muchachos ya me convirtieron en una, durante todos estos años en la selva. Al menos la mitad de mi corazón va a estar en Colombia para siempre, haya o no haya nacionalización, papeles o documentos.

FIPU PRESS

Tanja Nijmeijer, a quien conozco como Alexandra Nariño, es una mujer holandesa, internacionalista e integrante de la Delegación de Paz de las FARC-EP.

Tuve la oportunidad de realizarle una entrevista, por medio de la cual quería conocer, como mujer y comunicadora, las realidades y las construcciones que desde la “guerrillerada” aportan pasos enormes a la construcción de paz, paso que ha dado el grupo subversivo ya de forma pública y abierta desde que se iniciaron los diálogos de paz.

Me cuesta pensar que Alexandra es holandesa; cuando se le escucha hablar, su acento es de una colombiana más, una tonada campesina y criolla que se naturaliza con su lucha por una patria que seguramente ya hizo suya.

Claudia Quintero: Te has dado a conocer como militante internacionalista de las FARC-EP, mujer política, escritora y cantante. A estas alturas del proceso de paz, ¿cuál es el futuro suyo y de los otros internacionalistas que sabemos o suponemos militan en las FARC? ¿Piensas nacionalizarte, hacerte colombiana, cómo te ves en el posacuerdo en Colombia?

Alexandra Nariño: Ingresé a las FARC-EP en abril del año 2003. Fue una decisión voluntaria y consciente, producida, por un lado, por la necesidad que sentía de mostrar mi solidaridad con ese ejército popular de resistencia, por otro lado por mi firme convicción de que la resistencia mundial en contra de un sistema que explota y humilla a las mayorías, es profundamente justa y necesaria. Viendo la depredación del planeta y atenta a las noticias globales del día a día, incluso diría que es imprescindible. 

Hay que resistir y combatir, y por supuesto innovar y desarrollar algo mejor. En esa frasecita un tanto vaga, “desarrollar algo mejor”, espero poder aportar en el futuro.

C.Q.: ¿Cómo, dónde, de qué forma?

A.N.: No lo sé, eso depende de las necesidades del movimiento político que surja de las FARC-EP. ¿“Hacerme" colombiana? Creo que los muchachos ya me convirtieron en una, durante todos estos años en la selva. Al menos la mitad de mi corazón va a estar en Colombia para siempre, haya o no haya nacionalización, papeles o documentos.

C.Q.: Vienes haciendo prensa alternativa en las FARC EP, también he visto cómo blogueas y haces publicaciones muy interesantes que abren debate en Colombia; soy una lectora de tu trabajo. Ante el despertar de la población y el “descaro” de la prensa hegemónica que controla a los pueblos a través del poder de la televisión y la radio, las comunidades ahora crean sus medios y hacen prensa popular. ¿Crees viable una ley (o proceso)  de democratización de medios en Colombia, y cómo podría darse este proceso para incluir a comunidades y respetar el derecho a informar y ser informado?

A.N.: El acuerdo sobre el punto dos “Participación Política” prevé algunas medidas frente a los medios comunitarios, como abrir espacios en las emisoras y canales institucionales y regionales destinados a la divulgación del trabajo de las organizaciones y movimientos sociales, pero también capacitación técnica de los trabajadores en esos medios. Lo que hay que decir es que con toda seguridad no es suficiente para combatir el monopolio de medios que existe en Colombia.

Por lo tanto, a la vez de seguir movilizándonos para que se produzcan leyes que democraticen los medios en Colombia, hay que ir abriendo espacios propios, a través del internet, pero también en las comunidades rurales que no tienen internet todavía, con radio, periódicos, revistas.

Creo que ha habido muchos proyectos interesantes en este sentido, pero falta ver cómo se consolidan y cómo se pueden juntar, ya que se hace más con dos o tres agencias de prensa que con veinte agencias fraccionadas y con poco cubrimiento. Ahí juega un papel importante lo difícil que es el financiamiento para un pequeño medio. Hay que unir esfuerzos, capacitar gente, para que se pueda competir con los grandes en cuanto a agilidad, cubrimiento, profesionalismo y diseño.

C.Q.: Ya son 4 años de proceso de paz, ¿cuéntame cuál ha sido tu momento más nostálgico, más triste, más feliz y más emocionante en éstos 4 años de trabajo por la paz de Colombia?

A.N.: Los momentos –para mí- más difíciles y tristes han sido las 5 audiencias con las víctimas del conflicto. Claro está, en el monte ya había escuchado muchas historias parecidas de los guerrilleros y guerrilleras, de su vida antes de ingresar: familias destrozadas, desplazamiento, muerte, pobreza… Sin embargo, las historias cada vez despiertan más sensibilidad en una, y a la vez me confirman que con este proceso de paz, estamos cumpliendo un mandato de un pueblo que ha sufrido ya demasiado.

El momento más feliz ha sido cuando viajamos para el Putumayo a hacer pedagogía de paz con la guerrillerada y la población. Fue muy hermoso volver a ver a las y los guerrilleros después de tanto tiempo de ausencia, sentir la sintonía y el entusiasmo de todos para con la paz y los tiempos venideros.

C.Q.: El fiscal Perdomo acusa a las FARC de hacer trata de personas, explotación sexual de mujeres. Qué responde como mujer y miembro de la guerrilla de ésta acusación temeraria y más bien mediática de Perdomo.

A.N.: Más que una acusación hacia los guerrilleros, estas acusaciones nos tocan a nosotras las guerrilleras, ya que insinúan que somos víctimas de nuestros compañeros de lucha, mujeres que no estamos en capacidad de defender nuestros derechos, mujeres sumisas que nos dejamos maltratar teniendo un fusil en nuestras manos. Aunque como fiscal, él debe saber que jurídicamente no tiene mucho fundamento, también sabe que el efecto mediático, en términos de opinión pública, es muy grande cuando se trate de estos temas tan sensibles. Siempre contestamos lo mismo: en las FARC somos casi un 40% de mujeres, sujetas políticas y de derechos; en las FARC hay una política de cero tolerancia frente a la violación sexual y se trabaja diariamente para erradicar cualquier forma de machismo dentro de nuestras filas. Hay una realidad que el mundo desconoce por completo, la realidad guerrillera, el día a día. Muchas personas hablan y juzgan sin siquiera conocer nuestras normas de comportamiento, nuestros valores y nuestra vida cotidiana.

C.Q.: Me gustaría que envíes un mensaje a todas y todos los comunicadores populares, que en resistencia desde las comunidades luchan por el derecho a informar y ser informado. Un mensaje desde la construcción fariana y comunicadora popular que has realizado.

A.N.: La comunicación, el derecho a estar informados y el trabajo para proporcionar información desde todos los ángulos, es otra trinchera de lucha. Es un trabajo fundamental porque no se puede construir pensamiento crítico si no se posee la información completa. Los y las invito a seguir ampliando audiencias, herramientas y métodos para combatir la hegemonía mediática. Guerrilleros y guerrilleras nos estamos preparando diariamente para poder informar desde nuestra orilla sobre una realidad que es desconocida por mucha gente. Queremos transformar esa realidad, y para eso debemos unir esfuerzos, estar unidos.

Publicar un comentario

MKRdezign

Formulario de contacto

Nombre

Correo electrónico *

Mensaje *

Con la tecnología de Blogger.
Javascript Disable Please Enable Javascript To See All Widget