Declaración FIPU

Con presencia de Pablo Catatumbo, Paz y Reconciliación lanzó su nuevo libro en La Habana

Exitoso lanzamiento del libro Los retos del postconflicto: justicia, seguridad y mercados ilegales. Pablo Catatumbo, León Valencia y Ariel Ávila, encontraron coincidencias y diferencias en el debate.

Pablo Catatumbo presentó sus reflexiones, donde intentó escudriñar la médula del libro para encontrar desacuerdos y coincidencias, pero como expresó al final, era solo un abrebocas del debate, al que estábamos todos bienvenidos.

FIPU PRESS - CUBA

Va alejándose el frente frío que llegó con el avión presidencial de Barack Obama y de nuevo el sol se mezcla con las olas en el Malecón de La Habana, allí, a orillas del mar Caribe se encuentra el imponente Hotel Nacional, donde la Fundación Paz y Reconciliación (PARES) que lidera el columnista y analista político León Valencia, junto a Ariel Ávila, realizaron la presentación del Libro: Los Retos del Postconflicto: justicia, seguridad y mercados ilegales.

Son muchos los medios congregados, seguramente ligado a que los astros confluyeron para que la fecha del 23 de marzo, estipulada para la firma de los acuerdos entre el Gobierno de Colombia y las FARC, se mezclara con la visita de Obama y el concierto multitudinario que dará gratuitamente los Roling Stones, y que Pablo Catatumbo, uno de los plenipotenciarios de la mesa de diálogos, presentara oficialmente una visión del libro de la Fundación PARES.

León Valencia inicia una reflexión que pone en contexto el libro y lanza la primer idea fuerte que deja más interrogantes que respuestas, pero abre la discusión y llama la atención: “Hay economías ilegales que generan más empleo que algunos renglones legales como la caficultora y ganadería en Colombia” ; desde allí surgen muchas dudas en torno a lo que puede representar la verdadera construcción, o lo que el mismo expresa como “la necesidad de una paz que se exprese en los territorios y de la que hagan parte todos los actores armados”, puesto que de lo contrario el “postconflicto” no podrá ser una realidad.

Por su parte, el polítólogo Ariel Ávila hace una radiografía del libro y expresa que tiene seis capítulos y busca dar luces a lo que puede suceder en un escenario de “postconflicto”, luego de la firma de los acuerdos. Según el analista, existen muchos territorios en el que las FARC tienen un sistema de administración de justicia histórico e integral al que acuden las poblaciones y, luego de la firma de los acuerdos, el Gobierno no tiene aún la capacidad de asumir como Estado el sistema de justicia constitucional, y eso implicará un vacío en el que debería estudiarse la posibilidad de mantener un plan de contingencia para este hecho.

Otro aspecto relevante en la investigación tiene que ver con la presencia paramilitar en el territorio nacional que se constituye en un verdadero peligro para  la paz, y si a esto se suma que la mutación del fenómeno paramilitar ha llevado a que las millones de hectáreas de tierras abandonadas o arrebatadas a las comunidades hoy pertenecen, en muchos casos, a personas que se encuentran dentro del espectro de la legalidad, como el caso del magistrado Pretelt, la situación resulta más compleja.

Pablo Catatumbo presentó sus reflexiones, donde intentó escudriñar la médula del libro para encontrar desacuerdos y coincidencias, pero como expresó al final, era solo un abrebocas del debate, al que estábamos todos bienvenidos.

El primer punto de desacuerdo tiene que ver, para el miembro de la mesa de conversaciones, con el término “postconflicto”, puesto que el Gobierno ha tratado de poner en el círculo de los medios tal palabra para desviar la atención de causas más profundas del conflicto. Para Catatumbo “Hablamos de posacuerdos porque el conflicto armado es solo una manifestación, tal vez la más aguda del conflicto, ya que firmados los acuerdos continuará el conflicto social, económico, político y cultural” y es allí donde debemos seguir trabajando si queremos un cambio de rumbo real, pues “La lucha seguirá, pero se excluirá el uso de las armas”.

La justicia social que fundamente una paz estable y duradera es la base de los diálogos, por eso “nuestro más hondo deseo es que después de la firma se abran espacios para los opositores políticos, por eso necesitamos que los acuerdos sean vinculantes”, afirmó el comandante insurgente.

Existe, para el líder guerrillero, profundas coincidencias con el libro de la Fundación Paz y Reconciliación en torno al tema paramilitar y sus ocho recomendaciones, y aseguró que: “Tenemos que garantizar, entre todos, que no se repita la guerra sucia, los falsos positivos, el genocidio de la Unión Patriótica… La más grande talanquera para el posacuerdo es el paramilitarismo y sus redes que alcanzan al poder político, económico y militar”.

Llamó la atención aquello que Pablo Catatumbo denominó “las diferencias de enfoque” en el libro, las cuales, según Catatumbo, tienen que ver con los cinco pasos que se plantean para el 2016, que van desde las “zonas de concentración” a las leyes para implementar los acuerdos. Al respecto expresó que “los puntos no son axiomas incontrovertibles y muchas cosas ni siquiera se han tocado” y el Gobierno ha querido que por la inercia propia de los diálogos y la firma se cumplan.

Finalmente agradeció y felicitó el admirable esfuerzo investigativo y académico de los autores del libro y expresó: “Por nuestra parte, las FARC-EP, con 50 años de trabajo histórico, esperamos también ser protagonistas políticos de nuestra historia”.

Publicar un comentario

MKRdezign

Formulario de contacto

Nombre

Correo electrónico *

Mensaje *

Con la tecnología de Blogger.
Javascript Disable Please Enable Javascript To See All Widget