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Surgió un problema de enfermedades sanitarias y no teníamos personal médico para atender, tuvimos que sacar de 4 a 8 enfermos diariamente de la zona.

Entrevisté al comandante  Francisco González, miembro del Estado Mayor Central de las FARC-EP, designado para hacer parte del Mecanismo de Monitoreo y Verificación (MM&V)  del Acuerdo de Cese al Fuego y de Hostilidades Bilateral y Definitivo (CFHBD) y Dejación de las Armas (DA), específicamente encargado de la sede local Regional Popayán.

Conocido en la guerra como ‘Pacho Chino’, quizás por sus facciones, ojos rasgados y baja estatura. Estuvo en el conflicto en Cauca y conoce este territorio como ningún otro, un potencial que ahora será útil en la construcción de paz en la región.

Claudia Quintero: ¿Cuántos años lleva Francisco en la guerrilla?

Francisco González: Son muchos años, desde 1977 hasta esta fecha, ya son 40 años. Todavía no había cumplido los 21, en esa época era cuando la cedulación se daba a los 21.

CQ: ¿Por qué se fue a la guerrilla?

FG: Una serie de reflexiones políticas, ideológicas y sociales llevaron a que tomara la determinación de ingresar, la lucha que se estaba dando en las organizaciones sociales y movimientos políticos era mucho más productiva y comprometida en la guerrilla.

CQ: ¿Dentro de la guerrilla, en que regiones operó?

FG: Estuve en varias regiones, primero tuve la oportunidad de estar en el Cauca e ingrese en el norte del Cauca.

CQ: ¿Dónde nació Francisco?

FG: Soy caleño, soy vallecaucano, ingresé en el norte del Cauca, estuve en el departamento por cinco años y después por orden del Secretariado de las FARC-EP, me desempeñé en otras tareas de nivel nacional, de esa forma visité varios frentes de la guerrilla, en el centro del país, luego otros en la cordillera oriental; de allí me desplace al Caribe y después regresé de nuevo acá, al Cauca, el Valle y Nariño.

CQ: ¿Cómo ve la estrategia de trabajar de forma tripartita (FARC-EP, ONU y Gobierno)? ¿Cree que fue una buena opción dentro del acuerdo,  tomar la decisión de monitorear de esta forma el cese y a todas las actividades de implementación del acuerdo?

El acuerdo de la tripartita y el trabajo en el mecanismo con el mecanismo de monitoreo y verificación es un triunfo y un logro nuestro (de las FARC-EP).

El Mecanismo tripartito, fue el producto de conversaciones y análisis de muchos asesores que conocían otras experiencias nacionales e internacionales, y ellos recomendaron ésta experiencia, consideramos que era la más acertada para el país, porque el acuerdo no era una imposición, no somos un movimiento derrotado pero tampoco habíamos triunfado. Eran dos partes sentados en una mesa discutiendo unos acuerdos, y con un tercero neutral, un organismo que sirviera para resolver los conflictos.

Escudriñamos la experiencias de Naciones Unidas en otras partes del mundo, Naciones Unidas había jugado un papel muy importante de resolución de conflictos y de imposición de la paz y  ayuda,  pero con armas y con ejércitos.  Acá nosotros sabíamos que tenía que ser diferente, los colombianos teníamos que resolver nuestros problemas de manera política, se llegó a ese acuerdo o consenso, y se creó un mecanismo que tuviera esas características.

CQ: Actualmente la guerrilla tuvo la última marcha como hombres armados y mujeres que caminan hacia la vida civil, las FARC-EP cumplieron las fechas establecidas, pero existe un problema logístico, se culpó a una serie de impedimentos y cosas duras que vinieron en contra de la paz. ¿Qué ha pasado con las zonas veredales,  la implementación y el tema logístico?

FG: El contexto se da en el marco del Plebiscito (por la paz), que se definía el “sí" y el "no”. Como resultado ganó el “no”. Ese plebiscito trajo unos traspiés que obligó a redactar de nuevo los acuerdos que ya se habían hecho con el gobierno en La Habana, para que se tuviera en cuenta las opiniones de los sectores del “no”.

Se hicieron los ajustes y eso trajo cambios en los tiempos y los cálculos que se tenían programados.

A la firma de los acuerdos, iniciaba la línea del tiempo, ese dia empezaba el “Día D” y con ello la etapa de instalación en las zonas veredales, el personal de las FARC se trasladaría a las zonas veredales.

Con el resultado del plebiscito lo planeado no se pudo realizar y el acuerdo se trasladó al Congreso, hasta que se hizo la refrendación. eso produjo los retrasos en los planes.

El presidente Juan Manuel Santos acordó que el primero (1) de diciembre comenzaba el dia D, el gobierno empezaba a contar los 180 días pensando en el desarme. Cuando las FARC-EP se van a trasladar encontramos que no hay lugares donde la guerrilla se pueda instalar. La guerrilla tuvo que instalarse transitoriamente en unos puntos que se llamaron los “PPT” (Punto de Preagrupamiento Transitorio).

CQ: Enfocándonos en el Cauca, ¿cuál es la situación de las ZVTN (Zonas Veredales) del Cauca y cuántas van a  funcionar en la zona?

FG: En el país son 20 zonas veredales,  7 puntos [1], en el Cauca son 2 zonas veredales  y un punto.

En las zonas del Cauca, los muchachos llegaron a las zonas veredales con una serie de conflictos relacionados con la logística y el transporte, tuvimos problemas de financiamiento, la gente logró llegar en medio de muchas dificultades.

Al llegar no encontraron a nadie trabajando, nadie les esperaba, no había una construcción levantada, sin techo, sin agua, sin estufas para cocinar y sin alimentos.

Surgió un problema de enfermedades sanitarias y no teníamos personal médico para atender, tuvimos que sacar de 4 a 8 enfermos diariamente de la zona.

CQ: ¿Dónde atendieron a  los enfermos?

FG: Voluntariamente los municipios y el departamento han ayudado brindando una solución a ésta situación.

CQ: ¿Cuántos guerrilleros se espera concentrar en estas cuatro zonas en el Cauca?

FG: En este momento no tenemos un número exacto, hace falta personal de las de las milicias urbanas y otras unidades que estaban cumpliendo misiones  por fuera. Faltan pocas unidades, el conjunto de las FARC ya están en las zonas veredales.

CQ: El cumplimiento dado por ustedes, muestra el coraje y la voluntad de paz que hay en la guerrillerada, ¿están desmotivados?

FG: Estamos demostrando que la voluntad de paz la estamos colocando nosotros,  vamos a demostrar que estamos ahí para solucionar el conflicto y esa es la disposición clara.

Si exigiéramos el compromiso le hubiéramos dicho al Presidente “usted no nos tiene nada de lo que acordamos señor Presidente, no vamos”. Queremos demostrar que sí hay  voluntad y vamos a  transformarnos en un partido político.

CQ: ¿Cuál es el principal problema detectado en las tareas del Mecanismo?

FG: La labor fundamental del mecanismo de monitoreo es el seguimiento y de garantizar que el cese del fuego y hostilidades bilaterales se cumpla, hemos hecho seguimiento a todos los obstáculos que hemos tenido.

Una observación que hemos hecho es que las zonas veredales están siendo estrechadas por unidades del Ejército Nacional, estas unidades se ubican en los límites de las zonas veredales.  Estas acciones son violatorias de los acuerdos, en esos puntos los únicos que pueden estar son los observadores del mecanismo de monitoreo y verificación.

Otra observación está relacionada con el sistema de abastecimiento, queremos que se dé dentro del mercado local, para beneficiar a la comunidad y facilitar la logística, esto tampoco se ha tenido en cuenta.




[1] "Punto" consiste en una zona de menor tamaño, consta de un solo campamento.

Este lunes Henry Castellanos Garzón ('Romaña'), comandante de las FARC, se pronunció tras el atentado perpetrado este domingo con un artefacto explosivo que dejó heridas a 30 personas (4 civiles y 26 policías) en el sector conocido como La macarena en Bogotá.

Lamento profundamente el dolor y el sufrimiento por la que atraviesan agentes de policía y civiles heridos en el cruel atentado sufrido en el día de ayer en el barrio La Macarena en Bogotá”, afirmó el comandante guerrillero en su cuenta de Facebook.

Por estos hechos los organismos de seguridad del Estado aún no han atribuido responsables del atentado que a cuatro de los policías heridos, según declaraciones del ministro de Defensa Luis Carlos Villegas, podría ocasionar pérdida de alguno de los ojos.

Estos no son tiempos de guerra. Lo que se reclama son hechos de paz y cerrar fila a cualquier acción que implique que se siga derramando sangre en esta martirizada patria”, agregó Castellanos.

El líder guerrillero además llamó a la reconciliación y continuar implementando el Acuerdo de Paz firmado entre el Gobierno y las FARC.

Basta Ya. Lo que queremos es que se continúe por la ruta de la reconciliación y la implementación de los Acuerdos. Esa es el camino que nuestra gente reclama”, concluyó ‘Romaña’.

Por: REMAP



Horas antes de la firma del Acuerdo de Paz entre el Gobierno colombiano y las FARC, representantes de comunidades indígenas y afros viajaron a La Habana para hacer respetar el Capítulo Étnico que habían acordado con las delegaciones de paz, y que el Gobierno pretendía dejar por fuera. Líderes indígenas y afrodescendientes recuerdan lo sucedido.

Él está dedicado a lo suyo y las FARC están cumpliendo con lo pactado, el boxeador quiere seguir golpeando los últimos vientos de guerra que quieran resoplar en Colombia.

“¡Coman muchachos, coman! No me desprecien las frutas”. No era desprecio, llevábamos comida, no sabíamos cómo era la movida y lo mejor era ir preparados.

Nos sentamos en su mesa, vio nuestra lonchera y, como quien comparte una relación profunda de amistad, le metió mano a las fresas. Son su fruta favorita.

Así empezó está historia que me llevó a compartir fresas silvianas con el comandante Pablo Catatumbo de las FARC, en un encuentro que tuvo lugar en la vereda La Elvira del municipio de Buenos Aires (Cauca), sitio en el cual la guerrilla permanece reunida antes de ingresar a la zona veredal donde dejará las armas.

Para llegar a La Elvira, partimos desde Popayán pidiendo algunas instrucciones hasta toparnos en Buenos Aires con las personas de un viejo Jeep amarillo que amablemente nos explicaron la ruta y nos pidieron llevar a una mujer que también iba va por ese camino. Seguramente, ¡esos son guerrilleros! –pensé al ver su indumentaria–. Es difícil diferenciarlos de un campesino: el uso de botas de caucho es común en estos sitios donde no hay vías de acceso y, ante las lluvias, lo mejor es ir cuidar los pies.

Del Jeep descendió una mujer negra. Era nuestra nueva pasajera y la guía que nos indicó la ruta para llegar a La Elvira.

– Ya sabe lo que está pasando en el municipio, ¿van para el campamento, verdad?
– Sí señora.

Conversando descubrimos que nuestra pasajera era profesora de la escuela de la zona conocida como El Llanito, en Buenos Aires. Vive en Cali y debe recorrer varias horas para ver a sus educandos. Desplazándose en carro, a pie  y hasta en mula se moviliza por las vías, casi inaccesibles, para cumplir son su loable labor de formar a los niños.

La profe se suelta a hablar. Me vio el carnet de prensa y aprovechó su oportunidad para visibilizar las necesidades de su territorio: “La paz debe tener inclusión para los estudiantes de la zona rural, la paz debe tener desarrollo: se necesita implementos escolares, más beneficios, transporte para los niños, ellos deben caminar hasta una hora y media para llegar a la institución educativa”. Así nos dio su discurso, y me deja pensando en la cantidad de docentes rurales que en medio del conflicto, educaron – y siguen haciéndolo– con dificultad a nuestros niños.

Llegamos a “Casa e’ madera”, una construcción al borde de la vía que conduce a La Elvira donde funciona una tienda. Allí conocimos a María Argenis y Wilson, dos lugareños que nos abren el panorama sobre la llegada de la paz a la zona.

“¡Estamos felices por el cambio tan divino de la paz! Esto era difícil, muchos combates y las balas nos entraban por el techo…”, nos dice Argenis mientras sus ojos brillan. Ella refleja en sus palabras toda su alegría y transmite una hermosa energía, como antesala a la visita que me disponía a realizar.

También hablamos con Wilson.  Nos cuenta que estuvo el 30 de enero pasado en la Zona Veredal, fue como un vecino más que está interesado en saber cómo va a funcionar la zona y cómo los guerrilleros pasarán a su vida civil, además quería conocer a ‘Pablo Catatumbo’. Con una sonrisa libre me dice: “Queríamos saludarlo. Antes lo vimos en la guerra; queremos verlo en la paz. ¡Hasta rompimos el cerco de seguridad para saludarlo!”. ¿Cómo es Catatumbo? “Muy formal”, responde.

Llegamos al sitio esperado. Tal como se mostró en redes sociales, en La Elvira aún no está construida la Zona Verdal Transitoria de Normalización (ZVTN) en la que las FARC harán tránsito a la vida civil. Al llegar, la maquinaria pesada estaba haciendo los terraplenes dónde se cimentará la construcción, y una cuadrilla de la empresa de energía estaba instalando cable de alta tensión para habilitar el servicio público.

La siguiente parada fue en el Punto de Preagrupamiento Temporal (PPT). Es un campamento dónde los guerrilleros esperan el traslado a la zona veredal. La guardia nos saluda. Eran 4 o 5 muchachos jóvenes entre mujeres y hombres. Entre ellos estaba una chica que portaba el radio y a quien me acerqué para hacerle un par de preguntas. “No sé”, respondió a todas. Sonreímos, su reserva es lógica, hace parte de la seguridad aprendida en más de 50 años de guerra.

– ¿Eres como Shakira: sorda, ciega y muda? ¿No? [suelta una carcajada].
– ¿Con quién quiere hablar?
– Con Catatumbo, -se miran entre ellos con cara de no creer-. Él mismo me invitó, les aseguré.

Procedí a explicarle cómo lo había conocido en Cuba y que durante la rueda de prensa de la visita de Hollande a Caldono, lo saludé y él me invitó a La Elvira. Le pido que hable con ‘Camila Cienfuegos’ y le manifieste que Claudia Quintero la necesita (Camila integra la delegación de paz de las FARC y es la compañera de Pablo).


Sale Camila y dice “¡Claudia!, ¡siga…siga!” Nos abrazamos como si nos conociéramos de toda la vida. Detrás salió Tanja, “La holandesa”, y me invita un tinto, pero antes de ir con ella, Camila me señala una pequeña carpa, indicando que allí me necesitaban. Fui, y en el lugar más sencillo que pudieran imaginar, estaba el comandante Pablo Catatumbo. Piso de aserrín y paredes de polisombra negra, centro operativo de la construcción de la paz en el Cauca y en Colombia.

Pablo es un hombre grande, mide más o menos 1,80 m y es bastante corpulento. Dicen que fue boxeador antes de ser guerrillero. Me saluda afectuosamente, nos conocimos en Cuba durante las negociaciones  y estuvo interesado en el trabajo sobre las Bandas Criminales que he venido documentando. Le soy familiar, me llama “mija”, me da un abrazo que se siente sincero, afectuoso. Un abrazo de padre.

Le tiro la red, pero no cae. Quiero entrevistarlo, tener una primicia, pero me aclara que me permitió el ingreso al campamento en calidad de visita y no como periodista

– Pero… ¡Una crónica, si voy a escribir!- le dije.
– Claudia, use mis declaraciones públicas, pero no voy a darte ninguna entrevista oficial ahora.

Una guerrillera nos brinda un café que nos supo a gloria después del viaje, bien caliente y con aroma a pura montaña.

Pablo se sienta en su oficina y logramos compartir una charla amena y fluida. Puedo decirles que junto a su gente, se siente bien en el campamento de preagrupamiento o PPT como lo bautizó el Gobierno. Los guerrilleros están construyendo un polideportivo y las mujeres estaban esperando delegaciones de todo el país para realizar el encuentro nacional de género, un espacio que construyeron las guerrilleras para discutir éstos temas entre ellas y Pablo, como jefe de bloque, lo apoya totalmente. Están siendo cuidados por la fuerza pública y, como algo impensable, la policía y el ejército ya no los persiguen, ahora les cuidan, y si somos desconfiados, pensamos que también les vigilan.

Observé fijamente a Catatumbo, sus gestos, sus movimientos, y no podía dejar de pensar, ¿cómo una persona puede llegar a coordinar de esa forma,a semejante grupo como es el Bloque Occidental Comandante Alfonso Cano (BOCAC)? Este bloque fue uno de los primeros en manifestar de forma pública, a través de un comunicado su apoyo al proceso de paz, cuando la prensa indicaba disidencias en diferentes sectores de la guerrilla.

Su cabello tiene el paso de la nieve. Tiene 64 años, de los cuales 44 han sido en las FARC. El monte le vio envejecer, pero aun así, cualquier viejo de la ciudad quisiera tener su fortaleza física y mental. Maneja con destreza la computadora portátil y un celular de alta gama; es sagaz en sus respuestas, no se deja tentar la lengua, es lo que el famoso dicho “perro viejo late echao” describe.

¡Y quién creyera que este viejo de la guerra tiene tanto dolor en su alma! Sus hermanas fueron duramente perseguidas por los paramilitares y una de ellas asesinada. Pablo me sonríe, su rostro no deja de mostrar esa necesidad de paz que millones de colombianos soñamos para buscar un poco de alivio en el alma.


Su oficina no tiene aire acondicionado. Con un pequeño ventilador lidia el calor y la humedad propia de la zona montañosa. Usa botas, jean similar al campesino del Cauca. Ya dio su última marcha como comandante de una guerrilla armada, pero seguirá marchando hacia la paz, su voluntad de construir un diálogo constante con el Gobierno de Santos es latente. No quiere echar fuego a la hoguera con el tema de las zonas veredales, espera que el gobierno haga su trabajo. Él está dedicado a lo suyo y las FARC están cumpliendo con lo pactado, el boxeador quiere seguir golpeando los últimos vientos de guerra que quieran resoplar en Colombia.

El corto encuentro concluye con las respectivas fotos. De fondo con un letrero que dice “Desde Marquetalia hasta la victoria”, dejamos para la memoria este encuentro, donde nos vamos convencidos que la paz es la victoria de las FARC y de toda Colombia.

La Instancia de Alto Nivel para Pueblos Étnicos, estará compuesta por 12 integrantes así: seis representantes por parte de la Comisión Étnica para la Paz y la Defensa de los Derechos Territoriales (CONPA), y los otros seis de la  Coordinación Étnica Nacional de Paz (CENPAZ).

FIPU PRESS

El 31 de enero, luego de varios debates entre las organizaciones étnicas (Afros e indígenas), el Gobierno Nacional y las Farc-Ep, fue instalada la mesa de monitoreo y seguimiento a la implementación de los acuerdos de paz en los territorios étnicos de nuestra nación. La mesa será llamada en adelante: Instancia Especial de Alto Nivel de los Pueblos Étnicos para el Seguimiento de la Implementación del Acuerdo Final.

Por parte del Gobierno Nacional asistieron el ministro del Interior Juan Fernando Cristo y el comisionado para la paz Sergio Jaramillo Caro, por las Farc-Ep Victoria Sandino y Jesús Santrich, mientras que las organizaciones sociales estuvieron representadas por Cenpaz y Conpa. El acto se efectuó en las instalaciones del Ministerio del Interior.

El espacio de interlocución será reglamentado en las próximas semanas por un decreto, en el cual están trabajando de manera conjunta las organizaciones étnicas que hacen parte de esta importante instancia de alto nivel.

En la reunión de instalación se acordó que la Instancia de Alto Nivel para Pueblos Étnicos, estará compuesta por 12 integrantes así: seis representantes por parte de la Comisión Étnica para la Paz y la Defensa de los Derechos Territoriales (CONPA), y los otros seis de la  Coordinación Étnica Nacional de Paz (CENPAZ).

La instalación de la mesa es parte de lo acordado en el punto 6 del Acuerdo Final, Implementación, verificación y refrendación, la cual contiene dos espacios para la implementación. Uno, la Instancia de Alto Nivel para Pueblos Étnicos, y el otro la Comisión de Seguimiento, Impulso y Verificación a la Implementación del Acuerdo Final (CSIVI), cuya tarea fundamental será hacer seguimiento al cumplimiento del acuerdo de la Habana. Dentro de estos escenarios de interlocución que se han abierto a partir de los acuerdos, se realizó una primera Audiencia Étnica en La Habana entre el  26 y 27 de junio del 2016, de la cual participaron las plataformas étnicas ya mencionadas.

El reto más importante de ésta importantísima instancia es la responsabilidad de los lideres afros e indígenas en el monitoreo, verificación y seguimiento de los acuerdos y la implementación, y estar vigilantes y alertas ante cualquier incumplimiento de lo acordado por alguna de las dos partes, las Farc-Ep y el gobierno nacional.

De esta manera las organizaciones étnicas tendrán un mecanismo legal para hacer que en sus territorios se cumpla lo pactado en La Habana, y no seguir rezagadas ante una Estado que históricamente los ha excluido de la toma de decisiones en materia política, económica y cultural. 

Finalmente, nos tenemos que comprometer todos, grupos étnicos, sociedad, Estado y Farc-Ep, para que esta mesa arroje los resultados esperados por los grupos étnicos que han estado luchando históricamente por la defensa de sus intereses colectivos y la preservación de sus comunidades en condiciones de vida digna.

Participación social y ciudadana, plural y plenamente autónoma es posible, si las dos partes, trabajan por un diseño, que atraiga esas voces que deben concurrir a este esfuerzo de paz, pero se requiere agilidad y un nivel de concreción.
www.sur.org.co | Foto: Archivo / @vencancilleria

Cuando este texto haya sido publicado, ya debe estar en libertad Odín Sánchez y los dirigentes del ELN, Juan Carlos Cuellar y Eduardo Martínez Quiroz, que salen del presidio para integrarse a la delegación de paz del ELN; estas son medidas que buscan generar confianza y distensionar el ambiente para el inicio de la fase pública de negociación.  Con este conjunto de medidas estamos listos para que se dé la instalación  de la fase publica el próximo 7 de febrero y puedan las delegaciones de gobierno y ELN, iniciar el trabajo hacia la construcción de un acuerdo de paz.

Estas negociaciones inician, cuando el país presencia el inicio de la fase de desarme de las FARC y su transformación en una fuerza civil, que seguirá compitiendo en el marco del Estado de derecho, con un gobierno que está en su recta final y un debate presidencial, que cada día va a ganar mayor intensidad. Este es el contexto de esta mesa y no son pocos los retos que debe sortear.

Para llegar a una fase publica, han transcurrido cuatro años de trabajo y no pocas crisis, unas más duras que otras, pero en general, lo que ha primado son tensiones y grandes distancias para encontrar un campo común de actuación y una dinámica de distensión. Muy por el contrario son varios los puntos que han tensionado el trabajo de las dos partes, siendo el más evidente, la convicción del ELN, de mantenerse en la condenable practica del secuestro y negarse de manera firme a considerar su suspensión de manera unilateral, tema que alargó la apertura de la fase publica por casi un año, cuando se firmó la agenda y los protocolos para llevarla adelante, desde marzo del año anterior y debieron pasar once meses para poder dar el salto a una fase pública.

Esta negociación tiene el desafío de lograr con agilidad acuerdos en un diseño de participación de la sociedad y ojalá en temas humanitarios que creen un ambiente de distensión, que haga prosperar el trabajo en mejores condiciones y sin los estropicios de la violencia que se ejerce de lado y lado, que solo mantiene y profundiza heridas y espanta a sectores ciudadanos que podrían trabajar por el éxito de esta mesa, pero que la conflictividad armada los aleja y los atornilla más en su escepticismo, sobre la perspectiva de un acuerdo de paz que ven más como un imposible.

Participación social y ciudadana, plural y plenamente autónoma es posible, si las dos partes, trabajan por un diseño, que atraiga esas voces que deben concurrir a este esfuerzo de paz, pero se requiere agilidad y un nivel de concreción, bajar del discurso de la participación, a lo concreto de regiones, temas, actores, que deban concurrir con sus propuestas e iniciativa al diseño de una democracia de mayor calidad y unas transformaciones que nos permitan llenar de contenidos este acuerdo, todo ello es posible si hay voluntad, trabajo y propuestas logrables.

Cuando se inicia esta fase publica, el ambiente para esta negociación no es el mejor, ya de por sí la ciudadanía colombiana ve el tema de la guerra y la paz, sin emoción; no hay mayor entusiasmo por esta negociación y en muchos sectores se siente la fatiga. Pero con lo que hay, debemos trabajar por que este proceso marche y marche bien, tarea donde el ELN y el Gobierno colombiano tienen las mayores responsabilidades, si ellos se lo proponen, pueden rodear esta mesa de energías ciudadanas.

Durante años hemos buscado una mesa pública entre Gobierno colombiano y ELN, ahora allí está, es la hora de jugar este partido por la paz completa, es un buen partido para una Colombia que debe y puede cerrar este alzamiento armado de más de medio siglo, sacar la violencia de la política, así sea solo desde el lado izquierdo plenamente, ya es un logro.


*Luis Eduardo Celis es asesor de la Corporación Paz y Reconciliación

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